NO pierdas más sujetadores

La ropa interior juega un papel importante en cómo luces tu blusa favorita, por eso es importante darle el cuidado que se merece. Si notas que tu brasier está deformado o poniéndose como viejo, es porque no sabes cómo lavar un brasier.

 

Entonces, es mejor que no pierdas tu inversión y se convierta en una renta más que debes pagar cada cierto tiempo porque no te duran y mas sabiendo que en el armario suele haber por lo general de 4-8 sujetadores nada mas, aveces menos.

Lo más prudente sería aprender a lavarlos bien y poder disfrutarlos mucho más tiempo, que sigan luciendo genial y que ese dinero el cual podría convertirse en una renta más (ya que no son nada baratos) se convierta en dinero libre que puedas usarlo disfrutarlo en ti.

 

 

 

Frecuencia

Como ya hemos dicho los sujetadores no son nada baratos y encontrar un buen sujetador para te dure menos de la mitad de su verdadero tiempo útil es poco inteligente. Si le sumamos el no saber lavarlos bien y errar en la frecuencia de lavado que necesita como resultado siempre nos dará la pérdida de la prenda. 

Muchas veces pensamos que los sujetadores  hay que lavarlos luego de cada uso o de cada 2 pero realmente depende de 

la persona y el efecto climático del dia. Por ejemplo, una persona que no sude mucho en un clima tropical puede usarlo de 5-6 veces antes de su próximo lavado. Por otro lado si la persona es de sudor constante y el clima está caluroso puede que de cada 3 usadas sea perfecto para su próximo lavado.

 

Existen otras reglas muy distintas para los sujetadores deportivos ya que estos sí deben ser lavados luego de su uso, la ciencia de esto es que debes quitarle la grasa y los gérmenes o bacterias que puedan tener y entre mas sudes más frecuente debe ser lavado. 

 

También es un poco erróneo el decir que no puedes usar el mismo sujetador 2 veces seguidas porque pierde elasticidad ya que quitando el sujetador más de 8 horas que es más o menos la cantidad de hora que deberías dormir, este vuelve a su forma original. De todas maneras si ves que dentro de esas horas no tiene la misma forma puedes alternar con algún otro sujetador. 

 

En este tema también pueden entrar esos sujetadores que usas solo en ocasiones especiales ya que estos pueden estar guardados en el armario mucho mucho tiempo sin ser lavados. 

 

 

Lavado a mano

Llena un recipiente grande con agua, agrega un poco de detergente suave y mezcla hasta formar un agua jabonosa. Luego mete de 2 a 3 sujetadores por vez y déjelos allí reposar por unos 3 minutos aproximadamente.

Pasado el tiempo de remojo, refriega lentamente de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, tus sujetadores para ir eliminando la suciedad. Repite varias veces. Frota con tus manos las manchas que pueda tener el brasier hasta eliminarlas por completo. Asegúrate de revisar que la zona de las varillas, los tirantes y cerca de las axilas queden limpios, ya que son las zonas donde más se acumula la suciedad.

Vacía el agua del recipiente y vuelve a llenarlo con agua limpia para enjuagar los brasieres. Cuando el agua del sujetador salga limpia, habrás terminado el lavado.

 

Lavado con maquina

Este proceso es poco recomendable ya que la fuerza que ejerce la lavadora terminará dañando de manera rápida el sujetador.

Aun así cuando el tiempo es muy corto hay maneras de que el lavado a máquina no sea por completo una tortura para tus sujetadores. Primero colocarlos en bolsitas para lavar y no todos juntos, colócale un ciclo de agua fría y un ciclo de ropa delicada. Si por casualidad no puedes obtener o en el momento no tienes estas bolsitas puedes usar la funda de una almohada que sustituirá el trabajo de dicha bolsita.

Secado

 

 

  • Este proceso es muy recomendado que lo hagas sin la secadora
  • No lo exprimas con demasiada fuerza
  • Cuelga los sujetadores en forma horizontal en una percha para que no pierdan su forma y escurran el agua. Colócalos al sol.
  • Para sujetadores con telas muy delicadas o colores que no pueden estar expuestos al sol, consigue una toalla y extiendela sobre una mesa, luego pon tus sujetadores sobre la toalla y haz una leve presión con ellos sobre la toalla y luego déjalos secar allí. Ten la precaución de dejarlos bien estirados para no arruinarlos.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *